Por una vez déjame sentir lo que piensas...
Se que estás pensando que esto no ha pasado, que sólo es un sueño. Déjame acercarme, aunque sólo sea por una vez, y decirte que no es un sueño. Deja que te susurre al oido, deja que entre en tu vida, que llene tus días y que inunde tus pensamientos. Hoy no vas a encontrarme. Puede que mañana tampoco. A veces siento que la razón me impide acercarme, que cada día estoy más lejos y que ya ni siquiera me recuerdas.
Hace muchos días que no te veo, que no te siento,...ya empezaba a echarte de menos. Ya casi nunca te paseas por aquí,no?
No. Cómo te digo, la razón me aleja de ti. Porque? Cada día más lejos. Para que?
La razón miente. La razón llena de irrealidad al sentido. La razón separa los sueños de la verdad. Que gran mentira. Que gran poder.
... Nuestras palabras nunca están vacías, aunque casi siempre lo parezca. ...
miércoles, 14 de julio de 2010
lunes, 15 de marzo de 2010
Teatro

Aunque ya hayas dejado el teatro, aunque nunca más te vuelva a ver, se que sigues sintiendo aquello…aunque ya no signifique nada.
Fue como un acto, como el subir y bajar de aquel telón rojizo. Aquella obra tan efímera y bonita que tanto nos duró. Sólo nos queda ahora las emociones que provocamos en los espectadores cuando salimos tras ese telón con nuestras historias. Todo se ha ido y sólo quedan las emociones. Lo único que vale. En aquel momento tenia gracia aquella comparación de la vida con el teatro, parecía que fuera cierta incluso. Todo era teatro. Y todo era vida. Hasta el punto de la confusión. Eras teatro. Somos teatro.
lunes, 21 de septiembre de 2009
Hoy te he visto entrar. El teatro ya había empezado. Has pasado por mi lado, unas filas más atrás te has sentado y te has puesto a pensar que esto no es una obra de teatro, que es la realidad, los sueños se acabaron esta mañana, sí, justo cuando sonó el despertador. Era hoy y te tenias que levantar. He puesto los pies sobre el suelo y lo primero que he pensado ha sido...aún es de noche. La función daba paso al segundo acto, se cerró y se abrió el telón. Tu mente ya no seguia ese hilo dramático que rozaba por segundos el sueño de algún espectador. Un abrir y cerrar de ojos. Sentía como tu mente flotaba por esos escenarios, que por confusos que te parecieran, que estoy segura de que mantenian una más estrecha relación con la realidad, con nuestra realidad.
Cuando me dí cuenta ya habias salido y la obra de teatro, claro, ya se había acabado. Vi el telón cerrado, las luces entreapagadas y dos o tres personas sentadas esperando su turno para salir por aquella puerta tan estrecha. Pasé por tu lado.
Aquella obra de teatro, por su agotable argumento, me hizo pensar en los sentimientos y las sensaciones que experimentan los espectadores sentados en sus butacas. Tu mirada me hizo reflexionar si los que se sentaban a tu lado ese día eran capaces de sentir lo que tú sentías frente a esa representación. No lo sé.
No. No fui capaz de sacar ninguna conclusión de mis ideas.
Todo aquello me empezaba a resultar confuso. Sabía que todas las semanas se repetirian ocasiones similares varias veces. No sabía, en aquel momento, si es lo que más deseaba o era todo lo contrario.
Un director de teatro me diria que subiera al escenario, que hiciera teatro, que sintiera el teatro.
¿Para qué?_me preguntaba yo mentalmente_
Para sentir lo que hay delante. ¿ No querias saber lo que sentian los espectadores?
No_le contesté_ Queria saber lo que siente él.
Quién?
Un dia al acabar se acercó y me preguntó que si sabía donde tenía que preguntar para hacer las pruebas como director.
¿Se puede saber lo que sienten los espectadores desde allí arriba? _le pregunté_.
No.
_¿Por qué?_ pregunté_.
Seguía en aquella reflexión de los primeros dias. Pensaba, ¿por qué montar una obra de teatro?, él solía decir que era la realidad y no un teatro. No lo entendí muy bien.
Hace varias semanas que no te veo entrar, que no te sientas en una de las butacas de la sala doce. Te has ido. Y ahora vuelvo a pensar en todo aquello.
Hoy se estrena, según dicen muchos críticos, una magnífica obra. Un drama. Una historia muy real. Ya he comprado la entrada para este viernes. Sé que no te veré allí, que ya no estás.
Cuatro actos, cuatro historias, un recuerdo. Cuando la bajada del telón marcaba el cierre del último acto, rompí a llorar. Esa história había caído sobre mi, como una losa muy pesada.
Cuando salí, estabas ahí. Sonreías. Fui corriendo y te abracé.
_Te ha gustado?_me preguntó.
_Tenias razón. No se puede saber lo que sienten los espectadores.
Me sonrió.
He podido sentir lo que sentía él.
¿Quién?
Te quiero.
Cuando me dí cuenta ya habias salido y la obra de teatro, claro, ya se había acabado. Vi el telón cerrado, las luces entreapagadas y dos o tres personas sentadas esperando su turno para salir por aquella puerta tan estrecha. Pasé por tu lado.
Aquella obra de teatro, por su agotable argumento, me hizo pensar en los sentimientos y las sensaciones que experimentan los espectadores sentados en sus butacas. Tu mirada me hizo reflexionar si los que se sentaban a tu lado ese día eran capaces de sentir lo que tú sentías frente a esa representación. No lo sé.
No. No fui capaz de sacar ninguna conclusión de mis ideas.
Todo aquello me empezaba a resultar confuso. Sabía que todas las semanas se repetirian ocasiones similares varias veces. No sabía, en aquel momento, si es lo que más deseaba o era todo lo contrario.
Un director de teatro me diria que subiera al escenario, que hiciera teatro, que sintiera el teatro.
¿Para qué?_me preguntaba yo mentalmente_
Para sentir lo que hay delante. ¿ No querias saber lo que sentian los espectadores?
No_le contesté_ Queria saber lo que siente él.
Quién?
Un dia al acabar se acercó y me preguntó que si sabía donde tenía que preguntar para hacer las pruebas como director.
¿Se puede saber lo que sienten los espectadores desde allí arriba? _le pregunté_.
No.
_¿Por qué?_ pregunté_.
Seguía en aquella reflexión de los primeros dias. Pensaba, ¿por qué montar una obra de teatro?, él solía decir que era la realidad y no un teatro. No lo entendí muy bien.
Hace varias semanas que no te veo entrar, que no te sientas en una de las butacas de la sala doce. Te has ido. Y ahora vuelvo a pensar en todo aquello.
Hoy se estrena, según dicen muchos críticos, una magnífica obra. Un drama. Una historia muy real. Ya he comprado la entrada para este viernes. Sé que no te veré allí, que ya no estás.
Cuatro actos, cuatro historias, un recuerdo. Cuando la bajada del telón marcaba el cierre del último acto, rompí a llorar. Esa história había caído sobre mi, como una losa muy pesada.
Cuando salí, estabas ahí. Sonreías. Fui corriendo y te abracé.
_Te ha gustado?_me preguntó.
_Tenias razón. No se puede saber lo que sienten los espectadores.
Me sonrió.
He podido sentir lo que sentía él.
¿Quién?
Te quiero.
sábado, 7 de febrero de 2009
lunes, 19 de enero de 2009
domingo, 18 de enero de 2009
tras esa puerta
_¿Dónde está esa puerta? No es que precise de saberlo, pero esa curiosidad hace que me equivoque continuamente, hasta me confunde y me impide distinguir lo falso de lo verdadero, si realmente me equivoco o estoy en lo cierto. Preguntas que se hace mi mente que incluso hacen que se confundan los colores y los olores, los pensamientos y los sentimientos, los ojos y las miradas...
"Ese olor que invade todos tus pensamientos, ese color que llena las miradas,...No lo entiendo, y insisto, no preciso de ello. "
_¿Qué es para ti el mar?_
_Nunca lo habia pensado. Supongo que lo mismo que para los demás._
_¿Y el aire?_
_¿Qué preguntas...?_
_Así empieza la clase de hoy. Sobre reflexiones, absurdas o no. Da lo mismo. Sentid lo que penseis y pensad lo que sentis. ¡Ah! ...y no lo expreseis con palabras.
_¿Cómo?_
_Como lo sientas.
El telón empezaba a bajar y las luces emmudecieron la sala. Sólo se oía el respirar desacompasado de los alumnos de teatro. Alguien se adelanto hacia el profesor haciendo resonar cada paso que daba sobre el escenario. No se distinguia cara alguna entre los allí presentes. Un segundo después una leve caricia de aire rozó el cuello del profesor dejando a su paso el olor más vivo y lleno de pensamientos que jamás habia sentido.
_Gracias. _exclamó.
"Ese olor que invade todos tus pensamientos, ese color que llena las miradas,...No lo entiendo, y insisto, no preciso de ello. "
_¿Qué es para ti el mar?_
_Nunca lo habia pensado. Supongo que lo mismo que para los demás._
_¿Y el aire?_
_¿Qué preguntas...?_
_Así empieza la clase de hoy. Sobre reflexiones, absurdas o no. Da lo mismo. Sentid lo que penseis y pensad lo que sentis. ¡Ah! ...y no lo expreseis con palabras.
_¿Cómo?_
_Como lo sientas.
El telón empezaba a bajar y las luces emmudecieron la sala. Sólo se oía el respirar desacompasado de los alumnos de teatro. Alguien se adelanto hacia el profesor haciendo resonar cada paso que daba sobre el escenario. No se distinguia cara alguna entre los allí presentes. Un segundo después una leve caricia de aire rozó el cuello del profesor dejando a su paso el olor más vivo y lleno de pensamientos que jamás habia sentido.
_Gracias. _exclamó.
caminando sobre la senda del sinsentido..
Un camino despierta sobre su miedo,
en el interior sólo siente victoria.
Aclarado su pensamiento
vuelve con el albedrio de un rayo
Preso de saber, usado como trapo
Cree que consumen la conciencia
estando aquí.
Vienen equivocados y no sentiran ningún lado
sueñan lo complicado
Hay cosas que te preguntas a mi alrededor
la distancia también sueña mientras busca
Despertar contra lo que hay que luchar
un misterio por todos preparado
silencia todo y nada.
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