(...)
Nuestro sentido indiferente o pasivo, como sistema protector ante lo ajeno se refleja en todos los ámbitos sociales: del mismo modo ocurre con las cifras económicas, en las que se llega a valores en los que “más” no significa “nada”
No importa. Imágenes, cifras, etcétera. Unos más directos que otros, pero al fin y al cabo nuestra postura pasiva frente al mundo real las olvida por “nuestro bien”. Da igual que suban las cifras _pueden estar enmascaradas_ No nos importa. Vivimos en una sociedad, en la que la realidad se aparta. Creamos nuestra propia coraza “hasta que todo pierde sentido bajo un manto de olvido”
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario